Tiene nombre, pero aún no quiero decirlo.
Es gracioso como llevo pensando tanto en mi pasado y imaginando tantos futuros que me perdí el presente, ahora estoy aquí solo, cansado, pensándote de tantas formas que ahora, me doy cuenta fueron infantiles he inútiles, creyendo que al recordarte te mantendría de alguna manera a mi lado cuando en verdad tu si seguiste con tu vida, que importa en verdad ahora lo que haya pensado.
Me alegro por ti, que más puedo decirte, me alegra saber que eres feliz, que encontraste la vida que el te había arrebatado y que yo termine de destruir, es increíble como mi ego me hace creer que fui parte de ello cuando en verdad no fui mas que un madero que encontraste en el naufragio de tu anterior relación, pero este madero se enamoro, que importa ya lo que digan, este es mi espacio, privado, donde la única voz que se escucha es la mía y el único que le presta atención soy Yo.
Aún guardo la esperanza que me leas.
Miseria.
Razón.
“Tiene nombre, pero aún no quiero decirlo.”